El Ayuntamiento potencia la innovación y la sostenibilidad en el sector primario a través de una linea de subvenciones

vista de cultivos.jpg 1054497554
Desempleados Empleo Medio Ambiente

Hasta el 5 de septiembre disponen los vecinos para presentar sus solicitudes a estas ayudas de concurrencia competitiva.

La Concejalía de Desarrollo Rural de Los Realejos, dirigida por Domingo García, anuncia una línea de subvenciones de concurrencia competitiva dirigidas al sector agrícola y ganadero del municipio. Los vecinos disponen hasta el próximo 5 de septiembre como plazo máximo para la presentación de solicitudes a través del Punto de Información y Atención al Ciudadano (PIAC) del Ayuntamiento.

“Para nosotros es vital la pervivencia del sector primario en el municipio, que tanto nos ha dado históricamente, que ha supuesto una tarea heredada de varias generaciones atrás y que, sin lugar a dudas, en los tiempos que corren vuelve a erigirse como fuente de subsistencia para muchas familias, además de configurar gran parte del paisaje de esta localidad”, señala el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez.

Domingo García recuerda que “esta línea de ayudas está dotada en el presupuesto municipal con 9.600 euros y viene a demostrar que somos conscientes de la importancia del sector primario para Los Realejos y nuestra apuesta decidida por darle apoyo”. Indica el concejal de Desarrollo Rural que “se debe seguir fomentando el asentamiento de la población en el medio rural y motivar a encontrar en este sector una salida”.

En este sentido, el equipo de gobierno realejero ha optado por repetir un año más esta convocatoria de ayudas que se dirigen a agricultores y ganaderos particulares o entidades agrarias y ganaderas bajo determinados conceptos regidos en las propias bases y que tienen que ver básicamente con iniciativas innovadoras y más sostenibles.

De este modo, se subvenciona el establecimiento de medidas de ahorro energético, bien del agua o de cualquier otra fuente de energía, así como el empleo de energías renovables; la introducción de medidas innovadoras que repercutan directamente en la producción, ya sea agrícola o ganadera; la implantación de nuevas tecnologías en la gestión de estas explotaciones; y el empleo de técnicas de cultivos respetuosos con el medio ambiente.