Ayuntamiento de Los Realejos y Cabildo de Tenerife se coordinan en el plan de actuación por riesgo volcánico
Ayuntamiento de Los Realejos y Cabildo de Tenerife se coordinan en el plan de actuación por riesgo volcánico
El municipio está inmerso en la redacción del nuevo PEMU con la ULL y su Cátedra de Reducción de Riesgos y Desastres, incluyendo la previsión de erupciones
El alcalde de Los Realejos, Adolfo González, y el concejal de Coordinación, Samuel Farráis, recibieron este lunes 26 de enero en el Ayuntamiento al director insular de Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, Iván Martín, y el jefe de servicio de Protección Civil de la citada administración insular, Néstor Padrón, con el fin de abordar la identificación y temporalización de acciones a desarrollar de manera coordinada en el marco del Plan de Actuación de Riesgo Volcánico de la isla de Tenerife.
Los representantes insulares se encuentran en ronda de visitas a los diferentes ayuntamientos con este fin, abordando, entre los puntos del orden del día de esta serie de reuniones asuntos relacionados con el análisis de la situación de riesgo volcánico en la isla de Tenerife, el documento de Plan de Emergencias Municipal (PEMU) de cada corporación local, el Plan de Información y Comunicación a la población (PIC) y el centro coordinador insular CECOPIN.
Adolfo González agradeció “la predisposición mostrada por el Cabildo de Tenerife tratando de adelantarse a los tiempos y entender que la labor de prevención y preparación ante situaciones sobrevenidas, especialmente en este caso las vinculadas a riesgo de erupción volcánica, debe estar debidamente coordinada con los ayuntamientos y, desde ahí, con toda la sociedad tinerfeña”.
En cuanto al análisis del actual PEMU de Los Realejos, el alcalde remarcó que “desde el pasado verano se encargó a la Cátedra de Reducción de Riesgos y Desastres Ciudades Resilientes de la Universidad de La Laguna la actualización de este importante documento para incluir justamente los riesgos y actuaciones necesarias ante posibles erupciones volcánicas, un trabajo que se está desarrollando con un equipo multidisciplinar especializado en estas materias, justamente el que realizó el mapa de peligrosidad volcánica al Cabildo de Tenerife”.
Insistían en la reunión de este lunes desde el área insular de Seguridad y Emergencias en la importancia de estar preparados ante emergencias de protección civil de este tipo en el marco de un riesgo volcánico como el que se ha determinado, según indicios técnicos, y la necesidad de unificar procedimientos de evacuación y que no exista diversidad de protocolos entre distintas administraciones.
En este sentido se trataron procedimientos de albergues para personas y animales ante este tipo de situaciones sobrevenidas, así como el plan unificado de información y comunicación ciudadana en estos casos, o el plan de intercambio de información técnica.
Insistió el alcalde de Los Realejos en que “es crucial, para garantizar la seguridad, que se continúe en esta línea de trabajo conjunto entre administraciones en la búsqueda y coordinación de todos los recursos y herramientas a disposición para una pronta y efectiva respuesta cuando se dan casos como los que se planteaban en esta reunión de posible erupción volcánica en la isla, en un territorio que, como sabemos, en ningún momento es ajeno a estos riesgos”.
Precisamente la Cátedra de Reducción del Riesgo de Desastres de la ULL, redactora de la actualización del PEMU realejero, es ejemplo de esta cuestión, habiendo surgido para dar respuesta científica a una creciente necesidad de aunar recursos y crear sinergias entre los diferentes agentes sociales, administraciones públicas, universidad, empresas, asociaciones y ciudadanía. El objetivo no es otro que contribuir al desarrollo de comunidades capaces de reducir el riesgo y crear una sociedad resiliente frente a los desastres en el actual contexto de emergencia climática.
Tras este encuentro entre Ayuntamiento de Los Realejos y Cabildo de Tenerife, el alcalde manifestó la puesta a disposición ante las indicaciones que se sucedan y el mantenimiento de la comunicación permanente ante cualquier cambio de escenario en materia de riesgos por erupción volcánica u otras causas.