Compra del Colegio San Agustín

Cultura General

El Colegio San Agustín ya es propiedad de todos los realejeros.

El alcalde, Manuel Domínguez, y los herederos de Rafael Yanes formalizaron la compra de este emblemático edificio

El alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, y los herederos del que fuera impulsor y alma máter del Colegio San Agustín, Rafael Yanes, formalizaron la firma de la compra venta del mítico espacio educativo, que pasa ya a formar parte del patrimonio municipal de todos los realejeros. El consistorio realejero ya ha anunciado que este inmueble cubrirá el déficit museístico de la localidad impulsando un centro que homenajeará a la historia de la educación y la música en esta localidad y será sede además de la centenaria y Medalla de Oro de Tenerife Sociedad Musical Filarmónica de Los Realejos.

Este emblema arquitectónico de la calle La Alhóndiga se incluye en la zona BIC del núcleo de San Agustín y cuenta con un proyecto de rehabilitación adaptado a las necesidades técnicas y formativas de la citada banda de música, de común acuerdo entre Ayuntamiento y la directiva de la propia entidad. Se reserva un espacio para albergar exposiciones itinerantes, así como para el ya citado museo.

“Este municipio tenía una deuda pendiente de muchos años con el abandono de un edificio que formó a muchas generaciones de realejeros y tinerfeños y que obligaba a hacer el esfuerzo por recuperarlo para un fin cultural”, indica el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez. “Era un clamor popular, era un compromiso de este equipo de gobierno, y hemos de agradecer también la predisposición de la familia del añorado Rafael Yanes para encontrar una solución que finalmente ha sido una realidad”, añade.

El concejal de Cultura y Patrimonio Histórico, Adolfo González, presente en la firma de la compra venta, destaca “las numerosas reuniones y encuentros mantenidos con la Filarmónica en los tres últimos años en torno a la necesidad de dotarla de un nuevo espacio, pues desde su desalojo del antiguo local también ubicado en la calle La Alhóndiga hace una década han ocupado un espacio compartido e insuficiente para su actividad”.